concepto de comunicación y sus alcances
La palabra “comunicación” es definida por la Real
Academia Española simplemente como “acción y efecto de comunicarse”1.
Quizá, para hacer más comprensible lo que este acto supone, sea preciso
remitirnos a la raíz latina del término, el vocablo communis: entre sus
significados destaca el de “recibido y admitido de todos o de la mayor parte”.
Algunas de las primeras investigaciones sobre
comunicación, como las desarrolladas por Harold Laswell, Carl Hovland, Kurt
Lewin y Paul Lazarsfeld cifraban su interés en las funciones de los medios y anticipaban una respuesta que favoreciera
“hacer campaña a favor de los objetivos sociales en la esfera de la política,
la guerra, el desarrollo económico, el trabajo y, a veces, la religión”.
Hoy sabemos que la comunicación involucra elementos
múltiples y factores que hacen imposible predecir una respuesta infalible, que
haga que las personas participen en la consecución de los objetivos políticos,
sociales y económicos de una nación.
Elementos de la comunicación
EMISOR: Podemos definir al emisor como el elemento o la
instancia en que se crea en mensaje. Algunos investigadores se refieren a la
persona o grupo de personas emisoras como “fuente”
MENSAJE: De acuerdo con Helena Beristáin, un mensaje “es
una cadena finita de señales producidas, mediante reglas precisas de
combinación, a partir de un código dado”. El proceso de su transmisión involucra un
canal, que es empleado por un emisor que codifica las señales para que éstas
lleguen a un receptor quien, a su vez, descodifica la estructura recibida.
RECEPTOR: A quien recibe el mensaje, y que también puede
fungir como emisor, se le conoce como “receptor”, “destino”, “destinatario” o
“enunciatario”. Se trata de un individuo que conoce los signos que son
estructurados con la finalidad de comunicarle un mensaje.
CANAL: El término se refiere al “medio por el cual los
mensajes se transmiten a otra persona”. Al hablar de comunicación masiva,
entendemos que los canales pueden llegar a un número grande, a veces
indeterminado de personas cuyas interpretaciones dependerán de la cultura, el
medio socioeconómico, la experiencia y múltiples factores que no son estáticos,
sino que conforman el contexto.
CONTEXTO: Existen diversas definiciones de lo que es
contexto, veamos algunas de ellas. Helena Beristáin quien a su vez cita a E.
Coseriu, menciona cuatro:
1) El contexto idiomático.
2) El contexto verbal.
3) El contexto
extraverbal.
4) El contexto
cultural.
Propósitos de la comunicación
Aristóteles definió el estudio de la (comunicación)
retórica como la búsqueda de “todos los medios de persuasión que tenemos a
nuestro alcance”. Analizó las posibilidades de los demás propósitos que puede
tener un orador. Sin embargo, dejó muy claramente asentado que la meta
principal de la comunicación es la persuasión, es decir, el intento que hace el
orador de llevar a los demás a tener su mismo punto de vista. Este tipo de
enfoque del propósito comunicativo siguió siendo popular hasta la segunda mitad
del siglo XVIII, aun cuando el énfasis ya no se pusiera sobre los métodos de
persuasión, sino en crear buenas imágenes del orador. En el siglo XVII surgió
una nueva escuela de pensamiento, que se conoció con el nombre de psicología de
las facultades. Esta escuela hacía una clara distinción entre el alma y la
mente, atribuyendo diferentes facultades a cada una de éstas.
A fines del siglo XVIII los conceptos de la psicología de
las facultades invadieron la retórica. El dualismo alma-mente fue interpretado
y tomado como base para dos propósitos, independientes entre sí, de la
comunicación. Uno de los objetivos era de naturaleza intelectual o
cognoscitivo; el otro era emocional. Uno apelaba a la mente y el otro al alma.
De acuerdo con esta teoría, uno de los objetivos de la comunicación era
informativo: llamamiento hecho a la mente. Otro era persuasivo: llamado hecho
al alma, a las emociones. Los psicólogos actuales no sostienen ya la teoría de
esta escuela, pero quedan reminiscencias de ella en la definición del intento
comunicativo. Hay algunas personas que aún distinguen entre el entrenamiento en
la argumentación (racionales y argumentos lógicos) y el entrenamiento de la
persuasión (a la mente y con argumentos ilógicos).
Bibliografía
Santos,
Dionne; 2012. Alcances de la comunicación. Estado de México. Pag. 7-20
K. Berlo, David. El proceso de la
comunicación.Ateneo. México. Pp. 3-8.


Gracias, buen desglose de conceptos.
ResponderEliminarbuen trabajo amiga...
ResponderEliminarBuen trabajo, Virginia Guadalupe
ResponderEliminarSaludos desde Villaflores
Buen trabajo
ResponderEliminarQue bueno informacion sigue asi....
ResponderEliminarBuen blogger��
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